miércoles, 2 de febrero de 2011

CREACION DEL DEPARTAMENTO DE RISARALDA, FUNDADORES.

Enlace Programado por Gabriel Alberto Restrepo Sotelo es LINTERNA ROJA .-.
Risaralda, una causa común







Alberto Rivera
El 23 de noviembre de 1966 fue un día especial en Risaralda. Los pereiranos y quienes habitaban en los municipios estaban apostados en los diferentes directorios políticos, reunidos en las casas de los vecinos, en los cafés y en las calles, en cuanto sitio hubiera un radio que pudieran escuchar.

Y de pronto la expectativa y el nerviosismo por la espera rompió en un grito júbilo cuando se dio a conocer la votación en la Cámara de Representantes: 165 sufragios a favor y 14 en contra por la aprobación de Risaralda como el nuevo departamento número 21 de Colombia.

La decisión fue celebrada con entusiasmo, fervorosos aplausos, vivas y abrazos en la región. Mientras tanto entre los asistentes a la sesión de la Cámara en Bogotá la alegría desbordó las tribunas y en Pereira se armó todo un carnaval tras conocerse la decisión, pues la dura lucha, complicada y recelosa, había llegado a feliz término para la comunidad.

Mientras tanto en Bogotá las barras que aglutinaron a 400 pereiranos que fueron a presenciar la sesión de la Cámara y a apoyar con sus vivas la toma de la decisión final, armaron su propia fiesta y le dieron trascendencia nacional al hecho.

Mediante la Ley 70 de 1966 y el Decreto 16 del 11 de enero de 1967 que entraron a regir el 1 de febrero de 1967, firmados por el presidente Carlos Lleras Restrepo, Risaralda se constituyó en departamento con trece municipios: Apía, Balboa, Belén de Umbría, Guática, La Celia, La Virginia, Marsella, Mistrató, Pueblo Rico, Santa Rosa de Cabal, Santuario y Pereira.

Después Dosquebradas adquiriría la categoría de municipio aumentando a 14 el territorio. En un principio la iniciativa incluía 20 municipios, pero finalmente no se incluyeron Marmato, Supía, Riosucio, Anserma, Viterbo, Belalcázar y Risaralda.

La voz de todo un pueblo se unió para sacar adelante la idea sin distinción de clases, grupos, partidos políticos y credos, porque Risaralda fue una causa común que todos sintieron como suya. La campaña abarcó a personalidades, comités y municipios, y se cumplió con todo tipo de actividades para animarla, caracterizada por la conformación de un movimiento sólido haciendo apego y alarde del civismo pereirano para lograr esa meta en la historia de la región.

Inicios
El vigoroso crecimiento de la región que sorprendió a propios y extraños dado el desarrollo de sus industrias en todos los niveles, permitió saber a la clase dirigente del momento que tenían suficiente  empuje para salir adelante sin tener que depender de decisiones de quienes en su momento no compartían para nada el progreso de la ciudad.

Así que la actividad por entonces excluyente de los caldenses en esta zona, como lo consideraron, fue alimentando los deseos de independencia y reverdeciendo el proyecto de Risaralda divorciada de Caldas.

La junta
En agosto de 1965 se protocoliza la conformación de una junta que de ahí en adelante tomó las riendas del movimiento separatista, uniendo en torno suyo a todas las fuerzas cívicas, económicas y políticas que de manera entusiasta y segura agitaron la bandera de la separación. Fue un esfuerzo colectivo que recordó las grandes gestas cívicas de la ciudad, característica mayor de la raza pereirana.

Guillermo Ángel Ramírez, Arturo Valencia Arboleda, Gonzalo Vallejo Restrepo, José Carlos Ángel, Eduardo Valencia, Rafael Cuartas Gaviria y Alberto Mesa Abadía, entre otros, resolvieron integrar dicho organismo y en medio de los obstáculos más complejos abrieron la puerta de la independencia sentando las bases de lo que hoy es un ejemplo de esfuerzos comunes para el fortalecimiento regional.

El 8 de junio de 1966 se dio a conocer el documento, un manifiesto de 18 puntos que contenía el inventario de razones que esgrimió el pueblo pereirano y risaraldense para emprender la gesta separatista. El 18 de agosto de 1965 comienza la lucha por lograr la separación. La reunión se llevó a cabo en la oficina de Confecciones Valher por convocatoria de don Gonzalo Vallejo Restrepo.

Por designación de la junta asumió la redacción del proyecto de ley y de la exposición de motivos para la creación de Risaralda el señor Arturo Valencia Arboleda, quien en 72 arduas horas de trabajo le fueron suficientes para cumplir con la tarea encomendada, y se apoyó para ello en textos jurídicos y la experiencia de Armenia para conseguir la creación del Quindío.

Organizadores
El gobierno nacional expidió el decreto 38 del 11 de enero de 1967 designando miembros de la junta organizadora del nuevo Departamento de Risaralda. Estaban Camilo Mejía Duque, Luis E. Ochoa Gutiérrez, Gonzalo Vallejo Restrepo, Jaime Salazar Robledo, Enrique Millán Rubio, Alberto Mesa Abadía, Gabriela Zuleta Álvarez, Fabio Vásquez Botero, Gentil Flórez, Carlos de los Ríos, Roberto Molina y el siempre recordado Ricardo Ilián Botero.

El primer gobernador fue Castor Jaramillo Arrubla, quien en medio de la mayor austeridad trabajó con su gabinete para lograr la consolidación de este ente territorial, cuando ya se hace una reforma administrativa profunda que permitió sacar adelante a la Risaralda que hoy conocemos.

Antecedentes
- En la década de los años 60 el ferrocarril dejó de funcionar, incluso se levantaron sus rieles y empezó a gestarse la separación de Quindío y Risaralda, un golpe complejo para la dirigencia caldense.

- Siempre se ha dicho que la división ocurrió porque la clase dirigente de Manizales fue muy arrogante y miraba con desdén a la gente de Pereira, pero ese mito el tiempo se ha encargadio de desmentir. La realidad es que los políticos dividieron el Gran Caldas para asegurarse un feudo político y burocrático, a través de la Cámara y el Senado a donde llegaban con los votos de esos nuevos departamentos.

- Caldas en esa época tenía en su poder la presidencia de la Federación Nacional de Cafeteros, que en su momento fue más influyente que la Presidencia de la República. Al desintegrarse perdió poder e incluso el primer lugar en la producción de café ante departamentos que empujaban con decisión como Antioquia y Cauca.

- Pereira se separó de la Arquidiócesis de Popayán en el año de 1900. A petición del Nuncio monseñor Antonio Samoré, el papa Pío XII firmó la autorización para la creación de las nuevas diócesis de Pereira y Armenia el 17 de diciembre de 1952. El 10 de mayo de 1954 se constituyó la diócesis de Pereira, siendo el primer obispo monseñor Baltasar Álvarez Restrepo. Este hecho animó a muchos a solicitarle al Congreso que de igual manera se permitiera la separación del departamento de Risaralda de Caldas.

- En los orígenes del departamento se cuenta que en los planteles de enseñanza secundaria de Manizales no permitían el ingreso de estudiantes de Pereira y el Obispo de esta ciudad venía cada diez años a confirmar  a los jóvenes.

- La historia de Risaralda ha estado llena de separaciones. En el año 1536 el territorio risaraldense pertenecía a la audiencia de Quito. Al constituirse la Gran Colombia en 1825, Risaralda pasó a ser parte del departamento de Cundinamarca; en el año de 1860 perteneció al Estado Soberano del Cauca y a la provincia del Gran Cauca en 1886, hasta el año 1905, cuando fue creado el departamento del Viejo Caldas del cual hacían parte los territorios actuales de Caldas, Quindío y Risaralda.

Anécdotas
Gabriel Alberto Toro Peláez, primer secretario de la Asamblea de Risaralda recuerda dos anécdotas de ese momento.

“Recuerdo que siempre se criticó que Manizales hacía mucho centralismo y que todo el presupuesto se invertía en la capital del Viejo Caldas, también se criticó mucho la inauguración del Teatro Los Fundadores que hizo Manizales pues para la fecha era una obra fabulosa que valió 10 millones de pesos, lo que pareció como una gran inversión que se había centralizado y molestó mucho a los pereiranos”.

"Al pueblo también le molestó la movilización del tren por Pereira, que daba muchas vueltas y un día cualquiera la población se reveló y levantó los rieles para que no pasara más el tren por allí. Gracias a eso tenemos hoy la Avenida del Ferrocarril”.


El papel de la mujer risaraldense
El papel de la mujer fue trascendental en la creación de Risaralda, pues varias de ellas trabajaron con entusiasmo en la gesta cívica, en las comisiones, en los municipios, asistieron a las sesiones del Congreso en Bogotá.

Hubo damas que en horas de la noche y con sigilo adelantaron la campaña en los municipios que harían parte del departamento. Recordemos algunas de ellas.
Tulia Mejía Escobar y Merceditas Muñoz Valencia colaboraron con la mecanografía del proyecto de ley.
Eucaris Jaramillo de Uribe, trabajó en la gesta y vendió una casa de su propiedad y aportó todo el dinero a la causa.
Thina González de Baena, Alicia Álvarez Villegas, Mariela Ángel de Vallejo, Romelia Mejía Marín, Nhora Correa de Gómez, Gilma Gómez de Marulanda y Dora Marulanda de Mejía.
Pese al innegable apoyo de la mujer y del riesgo que corrieron en momentos de reacciones por parte de los opositores a la iniciativa, no se registra un sólo nombre en algún sitio público que las recuerde como se merece..

  

4 comentarios:

  1. Que buen recuento de la historia de nuestro departamento. Gracias por haberlo subido.

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  2. Gracias por este interesante articulo y recordar ls nombres de las mujeres con valor y corsje, ayudaron a cristalizar el sueño de tener nuestro deprtamento.

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  3. Gracias de darnos a conocer los y las proceres de nuestro departsmento.

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