sábado, 28 de junio de 2014

EL SECRETO DE LA INIQUIDAD - EL PELIGRO DE LA MASONERIA.

Enlace Programado por Gabriel Alberto Restrepo Sotelo es LINTERNA ROJA EN Google, Yahoo y Facebook .-.
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A continuación, compartirmos, el pensamiento de algunos Católicos, en plena modernidad y con el Auge de los Derechos Humanos.


EL SECRETO DE LA INIQUIDAD


Las noticias que tenemos de esos Templos de iniquidad son muchas, solamente citaré una, la del llamado “padre de la Historia”: Heródoto, quien en  el segundo tomo de su obra indica claramente la razón secreta a que se comprometían los miembros de esas antiquísimas sociedades:
Porque yo conozco todos los misterios del Egipto, ninguno de ellos me es desconocido, pero no me está permitido hablar de ello……”
Desde el alba de los tiempos, ha habido grupos de paganos que se reunían en cuevas o grutas para esconderse de los demás y hacer sus ritos satánicos en el más absoluto secreto comprometiéndose bajo juramento de sangre,  a no revelar a los demás hombres sus maquinaciones. Con el paso de los siglos se fueron formando, con esos grupos, las Sociedades Secretas, antecesoras de la Masonería.
Ya desde los tiempos del profeta Ezequiel, alrededor del año 600 A.C. los judíos se habían entregado a la contaminación religiosa de los pueblos paganos. Así el profeta escribe en el Capítulo octavo de su libro, cómo toda la Casa de los príncipes de Israel se entrega a prácticas idolátricas en los subterráneos del Templo de Jerusalén:
“Y sucedió en el año sexto, el sexto mes, el día cinco, que estando yo sentado en mi casa, y estando alrededor mío los ancianos de Judá…… súbitamente se hizo sentir en mí la fuerza del Señor Dios…..y díjome: Hijo de hombre ¿Piensas acaso que ves tu lo que estos hacen, las grandes abominaciones que comete aquí la Casa de Israel para que yo me retire lejos de mi santuario?, pues si vuelves otra vez a mirar verás abominaciones mayores….. horadada que hube la pared apareció una puerta…..y habiendo entrado, miré, y he aquí, figuras de toda clase de reptiles y de animales y la abominación de la familia de Israel, y todos sus ídolos estaban pintados por todo el rededor de la pared. ¡Ay!, setenta hombres de los ancianos de la familia de Israel estaban de pie delante de las pinturas, y en medio de ellos Jozonías, hijo de Safán, teniendo cada uno de ellos un incensario en la mano, porque en lo escondido dicen ellos aquí no nos ve el Señor…..”
Por esa abominación, la Gloria de Dios se retiró del Templo, y a poco tiempo de la idolatría de los hebreos, vino una guerra que perdieron y fueron llevados al exilio, adonde también Ezequiel los acompañó.
Seis siglos antes de la Natividad del Señor en Belén, ya los judíos formaban sociedades secretas para engañar al pueblo en la oscuridad de los subterráneos del propio Templo de Jerusalén. El Misterio de Iniquidadformado de tinieblas y mentiras ya actuaba.
Por eso, podemos entender claramente, el rechazo a Cristo, de la elite  judía: príncipes, sacerdotes, fariseos, escribas y saduceos,  amigos de la oscuridad, que no pudieron entender a Jesucristo y su Doctrina, quien esla Luz Misma: el Camino, la Verdad y la Vida,
Las Sociedades Secretas cobraron fuerza desde el momento mismo de la expulsión de los judíos de la Judea por los romanos. Esos judíos expulsados se refugiaron en varias ciudades de la Mesopotamia, entre los ríos Éufrates y Tigris, allí fundaron Academias y Sinagogas donde enseñaban a los judíos de la Diáspora, es decir del destierro; su nueva doctrina llamada el Talmud; que son mentiras e interpretaciones falsificadas de la antigua Thorá o Pentateuco: Los Cinco Libros de Moisés.
A ese libro llamado Talmud o libro de los Preceptos del pueblo judío, agregaron la conducta que el pueblo judío debía tener con los cristianos, y con odio reconcentradodenigraban a Cristo y Su Iglesia.
Esos judíos desterrados por los romanos que vivían bajo el imperio persa eran los descendientes de aquellos fariseos a los que Nuestros Señor Jesucristo había anunciado su ruina y condenación por haberle rechazado.
San Juan cap. 8, vrs. 42 a 47.Dijo Jesús: 42 “Si Dios fuera vuestro padre, me amaríais a mí: pues yo salí y vengo de Dios: no he venido por mí mismo sino que Él me ha enviado 43¿Poqué no comprendéis mis palabras? Porque no podéis admitir mi doctrina, 44 El padre de quien vosotros procedéis es el diablo, y queréis hacer lo que quiere vuestro padre. Él fue homicida desde el principio, y no se mantuvo en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando dice la mentira, habla de lo suyo, porque es mentiroso y el padre de la mentira. 45 A mí en cambio, porque digo la verdad, no me creéis. 46 ¿Quién de vosotros puede convencerme de pecado? Si digo verdad, ¿Por qué no me creéis? 47El que es de Dios, oye las palabras de Dios: vosotros no las oís porque no sois de Dios……”
Según escribe San Mateo en el Capítulo 23, 33-36 de su Evangelio:
!Serpientes, raza de víboras!, ¿Cómo podéis escapar a la condenación del infierno? Por esto, mirad: os voy a enviar profetas, sabios y escribas. A unos los matareis y los crucificaréis, a otros los azotaréis en vuestras sinagogas y los perseguiréis de ciudad en ciudad, para que caiga sobre vosotros toda la sangre inocente derramada en la tierra, desde la sangre del justo Abel, hasta la sangre de Zacarías, hijo de Baraquías, a quien matasteis entre el santuario y el altar. EN VERDAD OS DIGO TODO ESTO VENDRÁ SOBRE LA PRESENTE GENERACIÓN”
Y este otro pasaje: San Mateo cap. 21, vs.43-46.
“Por esto os digo que el reino de Dios se os va a quitar a vosotros para darse a un pueblo que entregue sus frutos. 44. Todo el que caiga sobre esta piedra se estrellará y sobre quien ella caiga, lo aplastará. 45 Los príncipes de los sacerdotes y los fariseos que oyeron sus parábolas, conocieron que se refería a ellos; 46 y, aunque deseaban prenderlo, temían al pueblo, que lo tenía por un profeta”.
Este otro pasaje viene al caso: San Mateo cap. 27, vs.24 a 26
24 Viendo Pilatos que no adelantaba nada, sino que el tumulto aumentaba, tomó agua y se lavó las manos delante del pueblo, diciendo: Soy inocente de la sangre de este justo. Vosotros veréis, 25 Y todo el pueblo respondió Su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos
26, “Entonces les soltó a Bar Abas y a Jesús lo azotó y lo entregó para que fuese crucificado”.
El odio de los judíos por Nuestro Señor Jesucristo y los cristianos les venía de los jefes judíos  y de toda la jerarquía que pidió la Crucifixión de Cristo y de los que gritaron: Caiga su sangre sobre nuestras cabezas y sobre nuestros hijos. El pueblo judío y su jerarquía en conjunto, atrajo sobre sí la ira de DIOS PADRE hasta el fin de los tiempos.
Perdido para ellos el Reino de Dios, no les quedó otro camino que someterse al Príncipe de este mundo, como lo habían hecho los paganos, y jurando ante él, su odio mortal a Cristo y sus fieles para destruir por completo su Iglesia. Eso han pensado ellos hasta la fecha actual y han sido el motor de todo el mal que han podido hacernos a los cristianos a lo largo de dos mil años, usando los individuos y las circunstancias más diversas.
Desde incitar a los emperadores romanos para martirizar a los primeros cristianos, o apoyando a los herejes dentro de la Iglesia, promoviendo guerras contra los pueblos cristianos; y entre los propios cristianos. Corrompiendo a la sociedad de las naciones cristianas por medio de lassociedades secretas, de las filosofías impías, de las costumbres deleznables y las falsas doctrinas, inspiradas todas, por su padre el Diablo.
Ellos, los judíos, los que rechazaron y crucificaron materialmente al Verbo de Dios, nuestro Dios Uno y Trino, ellos que  han sido y siguen siendo nuestros mayores enemigos. ¡Son ellos nuestros mayores enemigos!
Pero, todos los católicos sabemos, desde la infancia, por la Recta Doctrina de Nuestro Señor Jesucristo, que debemos perdonar a nuestros enemigos y lo hacemos porque Nuestro Señor nos lo manda, y lo rezamos en cada Padre Nuestro: Señor, perdona nuestras deudas como nosotros perdonamos a nuestros deudores, y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos de todo mal, Amén

LA MASONERÍA


La Masonería y los masones salen de ese Misterio de Iniquidad del que San Pablo habla en su 2ª. Carta a los Tesalonicenses. Ellos, los masones, son el arma del judaísmo, el mayor enemigo del cristiano y de la Iglesia de Nuestro Señor Jesucristo,  y así ha sido, desde la vida pública del Verbo de Dios encarnado.
La Masonería” es el nombre moderno que dieron los franceses a ladoctrina liberal  que endiosa al hombre. Esta palabra es una derivación del adjetivo masón, que se traduce al castellano por albañil. Porque dentro de los gremios de los albañiles que habían quedado cesantes después de terminadas las grandes catedrales medievales en Francia, entraron individuos impíos que corrompieron su fe religiosa católica, para incitarlos a rebelarse secretamente contra la Iglesia Católica durante los siglos XIII, XIV, XV, XVI y XVII.
Los masones se reunían en logias o sociedades secretas e impulsaron los errores doctrinales del final de la Edad Media, que desembocaron en verdaderas herejías, como los cátaros o albigenses, templarios, alquimistas, rosacruces, lollardos, hussitas; todos ellos antecesores doctrinales de la Revolución Protestante iniciada por el monje agustino hereje Martín Lutero  en octubre de 1517, seguida con Ulrico Zuinglio en 1520, Juan Calvino en 1533 y Tomás Cranmer fundador de la Iglesia Anglicana en 1552. El Cisma protestante fue de mucho mayor peligro para la Iglesia Católica que las herejías medievales. Porque el cisma abarcó la mitad de Europa, fue más importante que el propiciado por los ortodoxos griegos. La unidad de Fe, unidad de Comunión y unidad de Gobierno querida por Nuestro Señor Jesucristo se vio afectada y dicha unidad rota.
Sin embargo; la más grave y dolorosa revolución en el seno de la Iglesia ha sido la del Concilio Vaticano II de 1962-1965. Porque mientras la revolución protestante había partido de simples clérigos, la Revolución que provocóel Segundo Concilio Vaticano salió de la misma cabeza de la Iglesia:los cientos de obispos y cardenales, casi dos mil, reunidos en torno a dos Papas, que sin comprometer su infalibilidad, dieron su anuencia y aliento para cambiar la doctrina y la liturgia con miras de quedar bien con  el mundo, rechazando la Tradición que desde el Concilio de Trento, 1545 a 1563, se había continuado rigurosamente por cuatro siglos hasta 1958: por eso podemos pensar que se trata del Misterio de Iniquidad.
Entre el común de los católicos de todo los tiempos existe gran desconocimiento acerca del origen y significado de la Masonería, a pesar de las advertencias que los Sumos Pontífices hicieran desde 1738 por S.S. Clemente XII, previniendo a los fieles del peligro que representaban las sociedades secretas de los masones impulsadas por los judíos desde la oscuridad de sus logias establecidas dentro de las naciones cristianas.
Es por tanto necesario, hacer una lista de las principales advertencias pontificias contra el Misterio de Iniquidad que no ha dejado de actuar, bajo diversos nombres, en su trabajo de destrucción del Orden Católico.
Las herejías más importantes de los siglos XVIII, XIX y XX en el seno de la Iglesia Católica  fueron el jansenismo, el quietismo, el naturalismo, el Libre Pensamiento, el naturalismo de J.J. Rousseau, religión que adora al corazón humano, romanticismo que desemboca en la religión del progreso, la ciencia y la técnica de la era moderna. El Liberalismo y sus filósofos; desde Descartes, Locke y David Hume, Kant así como los revolucionarios Marat y Robespierre y más tarde Saint Simon, Fourieur, Proudhon hasta Carlos Marx padre del comunismo. Todos ellos ganados e impulsados por la Masonería.
El Americanismo, nació en los Estados Unidos hacia la segunda mitad del siglo XIX que de comenzar por ser el celo de un converso protestante al catolicismo: Isaac Haecker, llegó a convertirse en doctrina que condena la constitución tradicional de la Iglesia Católica con el pretexto de que “El porvenir pertenece a la Democracia” y que la palabra Libertad tiene un poder mágico sobre las almas. La Iglesia debe dejar de ser de una manera o de otra una Religión de Autoridad, para asar a ser, como el protestantismo, religión de libertad”
“La Edad Media colocó en primer lugar las virtudes pasivas: humildad, obediencia, pobreza, mortificación, etc. Nuestra época estima con razón que las virtudes activas son mucho más importantes: la energía en la acción, el apostolado exterior, la lucha por medio de la palabra, la prensa, la publicidad, en una palabra, el dinamismo para hacer triunfar la paz y la justicia. Los hombres de acción son los dueños del mundo”
El Papa León XIII, condenó el americanismo en su carta “Testem benevolentiae”, dirigida al cardenal Gibbons el 22 de enero de 1899.
El americanismo quedó sumergido, pero los cardenales y obispos americanos modernistas fueron muy influyentes en Concilio Vaticano II. Además, dentro del clero norteamericano ha existido desde entonces, la corriente modernista a la que condenó duramente el Papa San Pío X en su encíclica “Pascendi dominici greeci” el 8 de septiembre de 1907. Donde analiza minuciosamente las ideas de los modernistas incrustados en la Iglesia, que sin duda, habían sido influidos por la Masonería.

LISTA DE LOS PRINCIPALES DOCUMENTOS PONTIFICIOS ADVIRTIENDO A LOS FIELES DEL PELIGRO DE LA MASONERÍA.


Hasta donde se sabe: en el año de 1717, las cuatro principales Logias masónicas de Europa se reunieron en la ciudad de Londres, Inglaterra para coordinar sus ataques al Orden Católico, comenzando por planear la destrucción del Imperio Católico Español.
En la capital inglesa quedó constituido el Centro Masónico, desde donde sucesivamente, saldrían las directivas a todos los lugares del mundo católico de Europa y América. Teniendo como fin último, aparentemente irrealizable, la conquista de Roma, la Sede de San Pedro. Para lo cual se emplearían los más diversos medios y tácticas sugeridas por el espíritu del Mal, eseMisterio de Iniquidad del que ya hemos hablado.
La actividad que desplegaron los masones de todos los ritos fue intensa, a tal grado que 21 años después de 1717, el Papa  Clemente XII emitió la primera Encíclica de advertencia a los fieles del peligro de los masones.
S.S. Clemente XII, Constitución “In Eminenti…”, Año 1738.
“Tal es el crimen y la naturaleza de las sociedades secretas de los masones que se traiciona a sí mismo, y que los propios esfuerzos que los propios esfuerzos que hacen para ocultarlo lo hacen notar mejor. Así las sociedades dichas han despertado tan fuertes sospechas en el espíritu de los fieles que afiliarse a ellas es mancharse con el signo de una completa perversión. Y en efecto, si esos hombres no hiciesen el mal ¿Tendrían tan grande horror a la luz? Esta reprobación ha llegado a ser tan manifiesta, que en muchos países el mismo poder secular ha proscrito y prohibido dichas sociedades como contrarias a la seguridad de los Reinos”
S.S, Benedicto XIV, Constitución “ Pro Vidas,,,,”, 1751.
Renueva lo dicho por su antecesor y agrega que:
“La reunión de hombres de toda religión y secta traerá los más graves daños a la pureza de la religión católica; acerca del riguroso secreto a que se comprometen los miembros de esas logias, es seguramente por los crímenes contra el orden establecido sea religioso o político. El Papa recomienda a los Obispos y Superiores eclesiásticos, como a los Príncipes seculares cumplir con el deber de extinguir dichas sociedades”
Por  extrañas razones durante el siglo XVIII, solamente esos dos Sumos Pontífices emitieron advertencias contra la Masonería. Tendríamos que llegar al siglo XIX para encontrar la siguiente condenación cuando ya laMasonería había perpetrado miles de crímenes y había tomado posesión de casi todos los gobiernos de Europa y América.
S.S. Pío VII, Letras Apostólicas “Ecclesiam a JesuChristo”, 13 de septiembre de 1821.
El Papa condenó a todas las sectas masónicas, pero especialmente a la secta de los Carbonarios, que hacen afectación a Jesucristo, su doctrina y su Iglesia, y propagan el racionalismo o la indiferencia religiosa, parodiando la Pasión de Nuestro Señor, y haciendo irrisión de los demás Misterios cristianos, y favorecen toda empresa sediciosa, permitiendo matar al que haga cualquiera revelación, Por lo cual han sido tantos los asesinatos en Italia.
S.S. León II,  Constitución “Que Graviora”. 13 de marzo de 1825.
Condena severamente a la secta de los “Universitarios”, atribuye a las sectas masónicas la Revolución Francesa, y todos los daños que sufrieron la Religión Católica y la Iglesia. Que la secta arriba mencionada niega la existencia de Dios y sostienen que el alma muere con el cuerpo. Que todas las sectas masónicas están aliadas entre sí por el lazo criminal de sus proyectos infames.
S.S. Pío VII, Encíclica “Traditi”, del 21 de mayo de 1829.
El Papa escribe a los Patriarcas, Primados y Obispos y denuncia esas asociaciones de hombres facciosos, enemigos declarados de Dios y de los Príncipes, que emplean todo su esfuerzo en desolar la Iglesia, en trastornar los Estados, en perturbar todo el universo abriendo el camino a todos los crímenes.
S.S. Gregorio XVI, Encíclica “Mirari vos”, del 15 de agosto de 1835.
El Papa se dirige ahora al mundo entero, señala a la Masonería como la principal causa de todas las calamidades de la Tierra y de los Reinos, y como el sumidero impuro de todas las sectas y herejías anteriores.
S.S. Pío IX, Encíclica “Quipluribus”, del 9 de noviembre de 1846, más deveinte alocuciones y la Encíclica “Multiplices machinaciones” del 25 de septiembre de 1865.
El Papa confirma las condenaciones hechas por sus antecesores y enseguida advierte:
“Entre las numerosas maquinaciones y los diversos medios de que los enemigos del nombre cristiano se han valido para atacar a la Iglesia y con los cuales han tratado de, aunque en vano, de destruirla, es menester contar, sin duda alguna, Venerables Hermanos, esa secta perversa, llamada vulgarmente masónica, que oculta al principio en antros tenebrosos, ha acabado por salir a la luz, para ruina de la religión y de la sociedad civil…
“Ciertamente, ni nuestros padres ni nosotros jamás habríamos tenido que deplorar tantos movimientos sediciosos y revolucionarios, tantas guerras incendiarias que pusieron fuego a la Europa entera ni tantos males que han afligido y aún la afligen; si los Príncipes hubieran hecho caso de las exhortaciones de los Papas anteriores que les inculcaban el deber de reprimir las malignas sectas….”
En otra de sus alocuciones al respecto; el 20 de abril de 1876 el Papa declara que todas esas condenaciones y prohibiciones se extienden a las logias del Brasil y a las de cualquier lugar de la tierra, para destruir el engaño de los masones brasileños que afirmaban que esa condenaciones eran solo para Europa y no para la América que, según ellos y de la beneficencia, solo se dedicaban al progreso de la civilización.

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